Todos somos “correas de transmisión”*

En nuestras actitudes, en nuestros gestos, en nuestra solidez profesional, en nuestras relaciones bien orientadas con los pacientes, sus familiares y la comunidad, todos quienes integramos IREL también somos una suerte de “polea de transmisión” de la fuerza que construye una imagen positiva de IREL. Contribuyen ciertamente a traccionar la percepción de esa imagen, formando parte de la comunicación institucional. Al respecto, conviene detenerse por un momento en el concepto de comunicación institucional. Consiste en el tipo de comunicación realizada de modo organizado por una institución, y dirigida al entorno social en el que desarrolla su actividad, además de la dirigida a su público interno. Tiene como objetivo establecer relaciones de calidad entre la institución y los públicos con quienes se relaciona, adquiriendo una notoriedad social e imagen pública. Se siembra en el amplio campo del marketing convencional, directo e interactivo, la publicidad, la prensa, las relaciones públicas; pero va más allá de las funciones realizadas por ellas, pues busca transmitir la personalidad de la institución y los valores que la fundamentan. Tiene un carácter dialógico (aprendizaje en la interacción con otras personas) porque busca relacionarse con los de la sociedad en la que está presente, tanto individuos como instituciones, contribuyendo al bien común a través de sus . La identidad institucional debe estar en armonía con el contenido, con el modo y con la de su comunicación. Una buena comunicación institucional busca la armonía entre las tres imágenes (la imagen que se desea dar, la real y la percibida) procurando que se identiquen. Por eso, volviendo al principio, la comunicación institucional no se solamente con la información ofrecida por quienes coordinan las actividades comunicativas de una organización. Hay otro tipo de comunicación que es informal: la que transmiten quienes forman la institución con su modo de actuar y proceder, ya que aunque no estén investidos de autoridad son percibidos como parte representativa de la organización. Todo acto realizado por la institución tiene, por tanto, una repercusión social que muchas veces es interpretada por la sociedad como comunicación institucional. Cada uno de nosotros, desde cada lugar o, debemos internalizar y trabajar siempre con estas premisas para mejorar la posición e imagen de IREL.

* Eduardo Norman Rígano

Departamento de Comunicación Institucional de IREL