Innovar para Incluir

Por Eduardo Norman Rígano
El mundo no está conformado por 6.000 millones de personas y 1000 millones de personas con discapacidad. Somos los mismos 7.000 millones, con distintas singularidades y diversidades.
Porque entonces dividir entre personas sin discapacidad y personas con dis- capacidad. Porque no vernos bajo la misma luz de que somos sujetos huma- nos, con los mismos derechos.

En la II Cumbre Global de Discapacidad, bajo el lema “Innovar para Incluir” y amplificar las voces de las personas con discapacidad -donde participé junto a Marcos Anta, Se- bastián Fati y Ricardo Correa- se produjo un diálogo profundo sobre áreas especificas.
Las miles de personas que participaron del mega evento, entre personas con discapacidad y personas sin discapacidad, lo hicieron en un plano de igualdad. No hubo diferencias sino singularidades y una interac- ción de comprensión y de emoción
frente a casos de vidas reales que son inspiradoras.
Las sesiones plenarias, los talleres y la Expo Ortopédica (esta última en paralelo) ocuparon los 15 pabellones de la inmensa Tecnópolis.
La CGDD, permitió la participación de diferentes sectores, las personas con discapacidad y sus organizaciones, donde expertos en las diferentes temáticas debatieron e intercambiaron conocimientos y experiencias para una plena inclusión de las personas con discapacidad.
Ante tanta carga de información imposible de receptar, cada uno de nosotros eligió el tema de su mayor interés. En mi caso, me focalice en la sesión sobre “Tecnología, Innovación y la Comunicación para la transformación del estigma”. La tecnología es una moneda de dos caras, puede incluir o excluir.

José Antonio Real COL., Angela Chan, GBR., Alejandro Pablo Avelluto ARG., Neil Miliken GBR. y Jorge Enrique Muñoz COL.

 

No hay en los medios de comunicación el reflejo de la minoría que se está tratando, para producir cambios de magnitud, que no solamente de- pende de las leyes, sino de cómo asumir las revoluciones en las comuni- caciones, en la tecnología y en el trabajo y como estas tres cuestiones impactan y se involucran entre sí en la discapacidad. Si las personas con discapacidad no tienen accesibilidad a estos dispositivos, la brecha se agranda. Me detendré en la exposición del especialista colombiano Jorge Enrique Muñoz, que es ciego, quién afirmó : “los gobiernos deben garan- tizar las aplicaciones y conectividad a la población con discapacidad. Tra- bajando además en “competencias digitales” para que las propias personas con discapacidad puedan manejar esos dispositivos y su inte- ractividad con esas plataformas y contenidos”. Posteriormente, citó el caso de una aplicación desarrollada en Bogotá, donde una persona sorda- muda “tiene voz”. Para iniciar cualquier trámite, en cualquier institución pública o privada, se comunica través del lenguaje de señas con una per- sona que las traduce y ésta le comunica esa inquietud al destinatario. Por ejemplo, a un banco para una transacción, que hace la devolución por el camino inverso.
Resumiendo : la CGDE 2019, significó un fuerte avance para producir cam- bios de magnitud, con un reclamo generalizado para que los gobiernos de todos los países adopten políticas de estado de inclusión con el fin de ir construyendo un mundo mejor para todos.